
Nada puede dañarme con mis amigos,
nadie puede, nada puede.
Las palabras no sirven para nada
y empiezo a pensar que en realidad
hay muy poca gente.
Me gustaría continuar una zaga milenaria
pero formo parte de una generacion espontanea
que se defiende mejor en el cara a cara
en el cuerpo a cuerpo y tiempo al tiempo
es tarde ya para cambiar.






